Pablo llegó a Atenas, la ciudad más famosa del mundo antiguo por su filosofía, cultura y religión. Al caminar por sus calles, Pablo se entristeció profundamente al ver que la ciudad estaba llena de ídolos. Aunque esperaba a sus compañeros, no podía quedarse callado. Comenzó a debatir con los judíos en la sinagoga y con las personas que encontraba en el mercado. Su mensaje llegó a oídos de filósofos epicúreos y estoicos, quienes lo llevaron al Areópago para escuchar mejor sus ideas. En este lugar emblemático, Pablo pronunció uno de los discursos más notables del Nuevo Testamento. No comenzó con acusaciones sino con una observación: «Veo que en todo sentido son muy religiosos». Señaló el altar con la inscripción: «AL DIOS NO CONOCIDO». Ese Dios desconocido para ellos era el Dios que Pablo había venido a proclamar: el Creador de todo, que no vive en templos hechos por manos humanas. Pablo proclamó que Dios hizo todas las naciones y que ahora llama a todos a arrepentirse. Y la prueba de su autoridad para juzgar es que resucitó a Jesús de entre los muertos. Esta semana, que el ejemplo de Pablo te inspire a buscar momentos para hablar del Dios verdadero a quienes aún no lo conocen.
HABLAR DEL ÚNICO
DIOS VERDADERO.
PABLO ENSEÑÓ EN ATENAS
Reparte tarjetas a los preadolescentes. En cada tarjeta, deben dibujar o escribir dos opciones: algo creado por Dios versus algo creado por personas (ejemplo: un árbol vs. un edificio; el sol vs. una lámpara). Por turnos, muestran sus tarjetas y el grupo vota. Después, pregunta: “¿Qué pasa cuando la gente empieza a adorar las cosas que los humanos crean en lugar de al Creador? En nuestra historia, Pablo vio exactamente eso en Atenas”.
Explica que Pablo en el Areópago dio uno de los sermones más importantes de toda la Biblia. En vez de atacar a las personas por adorar ídolos, Pablo encontró un punto de contacto: el altar al “Dios no conocido”. Anima a los preadolescentes a observar cómo Pablo usó la cultura griega como puente para hablar del verdadero Dios.
Lean en voz alta Hechos 17:16-21 al grupo.
Pregunte: “¿Cómo reaccionó Pablo al ver los ídolos?” (Se perturbó, entristeció) Explica que esta reacción fue lo que lo motivó a hablar.
Lean en voz alta Hechos 17:22-31. Pregunte: “¿Cómo comenzó Pablo su discurso?” (Con un cumplido: «veo que son muy religiosos») Comenta que Pablo no empezó atacando, sino encontrando un terreno común.
Pregunten: “¿Qué dijo Pablo sobre el Dios verdadero?” (Lo creó todo, no vive en templos, da vida a todos, llama a arrepentirse)
Lean en voz alta Hechos 17:32-34. Comenten las tres reacciones al mensaje de Pablo: burla, curiosidad y fe.
Explícales a los preadolescentes que compartir el evangelio siempre produce distintas reacciones. Lo importante es hablar con valentía del único Dios verdadero.
- ¿Qué vio Pablo en Atenas que lo perturbó? (Ídolos y altares a dioses falsos)
- ¿Qué decía el altar que Pablo usó como punto de partida? («Al Dios no conocido»)
- ¿Cuáles fueron las tres reacciones al mensaje de Pablo? (Burla, curiosidad y fe)
- ¿Por qué es importante que Pablo comenzara con algo que ya conocían los griegos? (Para crear un puente y no simplemente atacar sus creencias)
- ¿Cómo puedes usar el contexto cultural actual para hablar del único Dios verdadero? (Respuestas variadas)
